Vivir sin toma de tierra en un piso anterior al Decreto de 1973
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Respuesta corta
Para saberlo sin abrir nada, mira los enchufes y el cuadro. Un enchufe de dos polos, sin contacto de tierra, no tiene tierra en ese punto. Un enchufe con contacto de tierra no prueba que la haya: muchos se cambiaron sin tirar el cable. La toma de tierra en vivienda es obligatoria desde el Decreto 2413/1973, y Vitoria levantó casi todo su parque justo en esa frontera. Sin tierra, el diferencial solo corta cuando la fuga ya pasa por alguien. Los avisos son claros: calambres o cosquilleo al tocar un aparato o un grifo. Eso es urgente. La comprobación real es medir, y la reparación en un piso va de 220 € a 650 €.
¿Cómo compruebo si mi piso tiene toma de tierra?
La primera pista está a la vista. Mira un enchufe del pasillo o de un dormitorio. Si solo tiene los dos agujeros y ningún contacto de tierra, en ese punto no hay tierra. Es el enchufe de dos polos de las casas anteriores a 1973. Puede haber enchufes así en los dormitorios y enchufes con tierra en la cocina, porque la cocina se reformó después. Eso no significa que la vivienda tenga tierra: significa que alguien cambió un trozo.
La segunda pista está en el cuadro. Abre la tapa y busca un cable amarillo y verde. Ese color identifica el conductor de protección, el que lleva la fuga a tierra. Si no aparece por ningún lado, es mala señal. Si aparece, todavía hay que comprobar a dónde va. Un cuadro con un general y un par de palancas, sin diferencial, es de antes de que la tierra fuera obligatoria.
La tercera es un comprobador de enchufes de pilotos, que cuesta poco y se enchufa como una clavija. Dice si en esa base hay fase, neutro y tierra, y avisa si están cruzados. Sirve para recorrer la casa en un rato. Lo que no hace es medir la calidad de la tierra: solo detecta si hay algo conectado al contacto de tierra.
Con esas tres pistas ya puedes hacer una foto útil de tu casa. Apunta qué enchufes son de dos polos, qué marca el comprobador en cada habitación y si en el cuadro hay diferencial y cable amarillo y verde. Haz una foto del cuadro con la tapa abierta. Si luego llamas, esa información ahorra media visita y permite decirte por teléfono en qué horquilla es probable que caiga tu caso. Y si algo de lo que has visto te preocupa, como un enchufe caliente o un cuadro sin diferencial, dilo desde el principio.
¿Por qué falta en tantos pisos de Vitoria?
La razón es de calendario. La toma de tierra en vivienda pasó a ser obligatoria con el Decreto 2413/1973. Lo construido antes nació sin ella, y no por descuido: no se exigía. El reglamento vigente hoy, el Real Decreto 842/2002, la da por supuesta. Así que el año del edificio responde buena parte de la pregunta.
Y Vitoria creció exactamente ahí. En 1960 el padrón contaba 73.701 habitantes. En 1970 ya eran 136.873, y en 1981, 192.773. Esos veinte años levantaron Zaramaga, Coronación, El Pilar, Adurtza, Ariznabarra, Arana, Judimendi, San Martín y Santa Lucía. Buena parte de esos bloques se terminó justo antes de la obligación, o justo después.
La otra mitad de la ciudad es lo contrario. Salburua, Zabalgana, que ya tiene 30.080 habitantes, Lakua y Sansomendi son vivienda de los años 2000. Nacieron con tierra general y conductor de protección en todos los circuitos. Si vives ahí, esta guía te sirve para saber qué mirar si algo falla. Si vives en un bloque de los setenta, te afecta de lleno.
¿Por qué el diferencial solo no basta?
La toma de tierra es un camino. Un conductor que sale del cuadro, llega a la carcasa metálica de cada aparato y termina en un electrodo enterrado bajo el edificio. Si el aislamiento de la lavadora falla y su carcasa se queda con tensión, esa corriente se marcha por el cable de tierra en el mismo instante. No espera a que alguien toque la puerta.
El diferencial hace otra cosa. Compara la corriente que sale con la que vuelve, y corta cuando falta una parte. Con tierra, la fuga se va por el cable y el diferencial la detecta al momento, antes de que nadie toque nada. Los dos trabajan juntos: la tierra abre el camino y el diferencial ve que se usa.
Sin tierra, la fuga no tiene por dónde irse. La carcasa se queda con tensión, en silencio, hasta que alguien la toca. En ese momento la corriente pasa por la persona hacia el suelo o hacia un grifo, y es entonces cuando el diferencial se entera. Corta en muy poco tiempo, sí, pero con alguien dentro del circuito.
Y si en ese piso tampoco hay diferencial, o el que hay no funciona, no corta nadie. Por eso pulsar el botón de prueba una vez al mes no es una manía: en una casa sin tierra, el diferencial es lo único que queda.
¿Qué avisos indican que la tierra falta o está fallando?
El más claro es un calambre o un cosquilleo al tocar un aparato con carcasa metálica: la lavadora, el frigorífico, el horno, el termo o un radiador. También al tocar a la vez un aparato y un grifo. Ese cosquilleo significa que hay una carcasa con tensión. No es electricidad estática ni algo normal de los aparatos viejos. Es urgente.
Si lo notas, no vuelvas a tocar ese aparato. Baja en el cuadro el circuito del que cuelga, o el general, y después desenchúfalo agarrando la clavija. No lo uses hasta que se revise el aparato y la instalación. Y llama: es de las pocas situaciones en que una avería eléctrica doméstica puede herir a alguien sin avisar dos veces.
Hay avisos menos evidentes. Un comprobador de enchufes que marca falta de tierra en bases que sí tienen contacto de tierra. Un diferencial que salta al tocar un aparato concreto. Una regleta con protección que no enciende su piloto. O bases de enchufe cambiadas en una reforma con el contacto de tierra puesto y sin cable detrás.
Y en edificios que sí tienen tierra, también puede fallar. Un conductor de protección suelto en una caja, un borne de tierra oxidado en el cuadro o una conexión de la tierra del edificio deteriorada en el cuarto de contadores. La tierra existe en el papel y no funciona en la pared.
¿Qué se mide y cómo se repara?
La resistencia de la puesta a tierra se mide con telurómetro, un aparato que inyecta una corriente conocida y calcula qué resistencia opone el terreno. Cuanto más baja, mejor camino tiene la fuga. Junto a eso se mide la continuidad del conductor de protección, enchufe por enchufe, para comprobar que cada contacto de tierra está unido de verdad al cuadro.
Si el edificio ya tiene puesta a tierra general, que es frecuente en bloques que la añadieron en una rehabilitación, la reparación se queda dentro de tu vivienda. Se lleva el conductor de protección desde la centralización hasta tu cuadro, y desde el cuadro a los circuitos. Si los tubos existentes están enteros, se pasa el cable sin romper pared.
Si los tubos están aplastados o el cable original va grapado bajo el yeso, hay que abrir algún tramo. Entre un escenario y otro va la horquilla: reparar o llevar la toma de tierra en un piso se mueve entre 220 € y 650 €, con el precio cerrado por escrito antes de empezar.
Y hay tres apaños que conviene descartar. Conectar la tierra a la tubería del agua o de la calefacción: mañana alguien cambia un tramo por plástico y la tierra desaparece. Clavar una pica en la terraza: no hay terreno debajo. Y unir el contacto de tierra al neutro dentro del enchufe: eso engaña al comprobador y deja la carcasa con tensión.
¿Y si el edificio no tiene tierra?
Entonces el asunto pasa a ser de la comunidad. El electrodo, la arqueta, el punto de puesta a tierra y la línea que sube a la centralización son elementos comunes. Nadie puede hacer una tierra decente para un solo piso desde el cuarto de contadores. Hay que llevarlo a junta con mediciones y un presupuesto por partidas.
El argumento que funciona en una junta es el de la seguridad de todos y el del momento. El trabajo es el mismo para todas las viviendas y sale más barato cuando ya hay obra de portal, de fachada o de ascensor, porque la zanja y la canalización ya están pagadas.
Mientras la junta decide, hay medidas que reducen el riesgo sin sustituir a la tierra. Un diferencial de alta sensibilidad en tu cuadro, probado cada mes. Revisar los aparatos con carcasa metálica. Y no usar alargadores en baño y cocina. Es un parche consciente. Y si en cualquier momento alguien nota un calambre al tocar un aparato, baja el circuito y llámanos: al coger el aviso te damos hora concreta de llegada.
En resumen
- Un enchufe con contacto de tierra no prueba que llegue el cable de tierra
- Obligatoria en vivienda desde el Decreto 2413/1973, la frontera del parque de Vitoria
- Sin tierra, el diferencial corta más tarde y con alguien dentro del circuito
- Calambre o cosquilleo al tocar un aparato: circuito abajo y llama ese día
- Ni tuberías, ni pica en el balcón, ni puente al neutro: eso no es una tierra
¿Sigues sin luz o no te atreves a tocarlo? Llama
Atendemos urgencias en Vitoria y toda Álava las 24 horas. Al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada, y el precio te lo cerramos por escrito antes de reparar.