Sin calefacción en una ciudad de 5,3 °C de media en enero
Los acumuladores no calientan, el radiador no enciende, el termo no tiene corriente o la bomba de calor se ha parado. Localizamos si la avería está en la línea, en la protección o en la conexión, y devolvemos el calor a la casa.
- Al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada
- Precio cerrado antes de reparar
- Garantía 12 meses por escrito

Respuesta corta
Atendemos la parte eléctrica de la calefacción cuando falla. Acumuladores que no cargan de noche o que no sueltan calor. Radiadores y emisores eléctricos que no encienden o que hacen saltar el cuadro. Suelo radiante eléctrico sin corriente. Termos eléctricos sin agua caliente. Y bombas de calor aire-agua, la aerotermia, que se han quedado sin alimentación o cuya protección cae al arrancar. Buscamos la avería en todo lo que va desde el cuadro hasta el equipo: el magnetotérmico y el diferencial de la línea, el cable, las cajas y bornes del recorrido, el reloj o el contactor que gobierna los acumuladores, y la conexión en el propio aparato. Cuando el fallo está dentro del equipo térmico, en su electrónica o en su circuito de agua, te lo decimos con la medida en la mano para que avises a su servicio técnico, sin que pierdas un día esperando a la persona equivocada.
Cuándo necesitas este servicio
Cada equipo falla a su manera. Los acumuladores cargan de madrugada gobernados por un reloj o un contactor en el cuadro; si ese elemento se avería, los aparatos no cargan y por la mañana están fríos, aunque todo parezca en orden. Además, todos cargan a la vez, y esa carga simultánea es la que tira el ICP de madrugada. El termo eléctrico tiene dos averías típicas: la resistencia que deriva corriente al agua y hace saltar el diferencial, y el termostato de seguridad que se ha disparado por sobretemperatura y deja el aparato sin corriente. Los radiadores portátiles y los emisores fallan sobre todo en la conexión: enchufes que se calientan con horas de consumo continuo. Y la bomba de calor tiene su punto débil en el frío: cuanto más baja la temperatura exterior, más corriente pide el compresor, entra la resistencia de apoyo y hay ciclos de desescarche. Si la línea va justa o tiene un borne flojo, es entonces cuando cae la protección.
Señales de aviso
- Los acumuladores amanecen fríos aunque el cuadro está arriba
- El cuadro cae cuando arranca la bomba de calor o la calefacción
- El termo se ha quedado sin agua caliente o hace saltar el diferencial
- El enchufe del radiador está templado o la clavija se ha oscurecido
Cómo lo hacemos
Se empieza por lo que dice el cuadro. Si una protección está abajo, se identifica qué alimenta y se comprueba si cae por fuga o por exceso de consumo, porque la solución es distinta. Con polímetro se mide si llega tensión al equipo y en qué punto del recorrido se pierde. Con pinza amperimétrica se mide la corriente que pide al arrancar y en marcha, y se compara con lo que admite la línea y su protección. Con medidor de aislamiento se revisa la línea y, si procede, la resistencia del termo o del emisor. En acumuladores se prueban el reloj, el contactor y la señal de carga. Se buscan bornes calientes en el cuadro, en cajas y en la conexión del aparato, que con cargas largas son la avería más repetida. Lo dañado se repara: bornes, tramo de cable, protección averiada, contactor o toma. Si la protección cae porque la línea no da para lo que se le pide, se explica con la medida y se propone la solución concreta. Y antes de irnos, la casa queda con calor o, si falta una pieza, con un medio de calor seguro.
Averías de calefacción eléctrica y termo en Álava: lo que aquí es distinto
Vitoria es la ciudad vasca donde la calefacción manda. 12,0 °C de media anual, 5,3 °C en enero, 539 m de altitud y 11,2 días de nieve al año. Aquí la calefacción no es un extra de dos semanas: es la carga que domina medio año, y quedarse sin ella en enero es una urgencia. Eso tiene dos lecturas según en qué mitad de la ciudad estés. La mitad nueva nació con aerotermia y suelo radiante: Salburua, Zabalgana con sus 30.080 habitantes, Lakua y Sansomendi. Ahí la avería suele ser la protección de la bomba que cae en la noche más fría, cuando entran a la vez la resistencia de apoyo y el desescarche, o un diferencial que no se lleva bien con la electrónica del equipo. La mitad de los sesenta y setenta es lo contrario. En Coronación, El Pilar o Adurtza hay acumuladores y emisores colgados de una instalación pensada para 3.450 W, muchas veces compartiendo circuito con los enchufes del salón, y ahí lo que falla son bornes cansados y contactores de carga nocturna.
Qué incluye el servicio
- Prioridad a viviendas sin calefacción en invierno
- Medida de tensión desde el cuadro hasta el equipo
- Consumo real al arrancar y en marcha medido con pinza
- Prueba de reloj, contactor y señal de carga de los acumuladores
- Revisión de la resistencia del termo y de su aislamiento
- Reparación de bornes, tomas, línea o protección dañados
Cuánto cuesta
Una avería eléctrica de calefacción o de termo se mueve entre 60 € y 150 €. Si hay que recorrer la instalación para localizarla, localizar cuesta entre 80 € y 180 €. De noche y en festivo, el servicio arranca en 110 €.
Son cifras orientativas para que sepas de qué hablamos. El precio real lo cerramos por escrito con la avería localizada y antes de reparar, y es el que pagas: sin extras que aparecen al final. Puedes ver más referencias en nuestra página de precios.
Llamar al 945 49 21 79Preguntas frecuentes sobre averías de calefacción eléctrica y termo en Vitoria
¿Cómo sé si la avería es eléctrica o de la bomba de calor?
Hay pistas que puedes mirar tú. Si la pantalla o el mando del equipo están apagados, o ha caído una protección en el cuadro, lo más probable es que sea eléctrica, y eso es lo nuestro. Si el equipo está encendido y muestra un código de error, o hace ruido pero no calienta el agua, suele ser del propio aparato. En la visita lo confirmamos midiendo: si llega tensión correcta y el equipo pide una corriente normal pero no calienta, te lo decimos por escrito para su servicio técnico. No cobramos por reparar lo que no es nuestro.
El termo no calienta y no ha saltado nada. ¿Qué puede ser?
Lo más habitual es el termostato de seguridad, que corta cuando el agua se ha sobrecalentado y hay que rearmarlo con el termo sin corriente. Si se dispara una y otra vez, el problema es el termostato de regulación o la cal. También puede estar la resistencia abierta, o haber un borne suelto en la conexión o en la toma. Si en cambio salta el diferencial al conectar el termo, la resistencia está derivando corriente al agua. Medimos resistencia y aislamiento y te decimos cuál de los casos es antes de cambiar nada.
Los acumuladores hacen saltar el ICP de madrugada. ¿Se puede evitar sin subir potencia?
Muchas veces sí. El problema es que todos los acumuladores empiezan a cargar a la misma hora y se suman al termo, que también suele calentar de noche. Si se escalona la carga, dejando que unos aparatos empiecen más tarde, o se programa el termo para que no coincida, la punta baja y el ICP deja de caer. Medimos la corriente de cada aparato y el momento en que coinciden, y con eso se decide si basta con reordenar la carga o si de verdad la vivienda necesita más potencia.
Guías sobre averías de calefacción eléctrica y termo
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