Cuánta potencia pide de verdad un piso de Vitoria en pleno invierno
Si lo que salta es el ICP cada vez que coinciden la calefacción, el horno y el termo, no tienes una avería: tienes poca potencia para tu invierno. Medimos tus consumos reales y te decimos cuánta pedir, o cómo repartir las cargas para no pagar de más.
- Al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada
- Precio cerrado antes de reparar
- Garantía 12 meses por escrito

Respuesta corta
La potencia contratada es el techo de consumo simultáneo de tu vivienda. Lo vigila el ICP del cuadro o el interruptor que lleva dentro el contador digital. Cuando la suma de lo que tienes encendido pasa de ese techo, corta. No hay nada roto: el aparato está haciendo exactamente su trabajo. Cambiar la potencia se pide a la comercializadora, que lo pasa a i-DE como distribuidora de la red en Álava. Pero antes de pedir un número hay que responder dos preguntas. Cuánto consume de verdad tu casa cuando coincide todo. Y si la instalación, del contador al cuadro, aguanta esa potencia. Como referencia, el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002) fija en su ITC-BT-25 dos escalones en vivienda: electrificación básica en 5.750 W y elevada en 9.200 W. Muchas instalaciones de los sesenta y setenta se quedaron en 3.450 W.
Cuándo necesitas este servicio
El caso más frecuente es el peor resuelto. El vecino llama porque «salta el cuadro», y lo que pasa es que en la tarde de invierno se juntan calefacción, horno, termo y lavadora sobre una potencia pensada para otra casa. Hay tres formas de reconocerlo. Lo que cae es el ICP o el contador, no el diferencial ni un magnetotérmico concreto. Solo pasa cuando hay muchas cosas encendidas. Y vuelve a subir sin problema en cuanto apagas algo. Hay dos salidas, y no siempre es la primera la que conviene. Subir la potencia contratada, que resuelve el corte pero sube el término fijo de todas las facturas del año. O repartir las cargas: programar el termo para la noche, no poner lavadora y horno a la vez, escalonar los emisores. A veces lo razonable es una mezcla de las dos. También conviene revisarlo al revés. Si tienes contratada mucha más potencia de la que usas, estás pagando cada mes un techo que no tocas.
Señales de aviso
- El ICP salta en la punta de la tarde de un día frío
- En casa ya nadie enciende el horno mientras gira la lavadora
- Lo que cae es el contador o el ICP, no el diferencial
- Vuelve a subir en cuanto apagas uno de los aparatos grandes
Cómo lo hacemos
No se decide a ojo. Con pinza amperimétrica medimos lo que pide cada circuito y cada aparato grande: horno, placa, termo, lavadora, emisores o bomba de calor. Con eso se calcula la punta simultánea real, en lugar de sumar las etiquetas de todos los aparatos, que da un número mucho más alto del que la casa llega a pedir. Después viene la parte que casi nadie comprueba antes de pedir más potencia. Se revisa la sección de la derivación individual, porque un cable justo, con más corriente, da caída de tensión y se calienta. Se comprueba el calibre del general y el estado del cuadro, con sus bornes. Subir la potencia sobre una instalación que no aguanta esa corriente no elimina el problema: lo traslada al cable, que se calienta a lo largo de todo su recorrido y sin que ninguna protección lo vea. Con las medidas delante te entregamos por escrito tres cosas: la potencia que recomendamos pedir a tu comercializadora, qué cargas conviene reordenar y si hay algo del cuadro o de la línea que reparar antes.
ICP corto y potencia contratada en Álava: lo que aquí es distinto
Vitoria se construyó de golpe. En 1970 el censo daba 136.873 habitantes y en 1981 ya eran 192.773. Miles de viviendas de Zaramaga, Coronación, El Pilar, Arana, San Martín o Judimendi salieron con lo mínimo que se electrificaba entonces: 3.450 W, un par de circuitos y cocina de gas. Aquella vivienda funcionaba con frigorífico, plancha y unos pocos puntos de luz. La de hoy tiene inducción, horno, lavavajillas, termo y algún emisor eléctrico de apoyo. Y el clima remata el cálculo: con 5,3 °C de media en enero y 539 m de altitud, la calefacción no es un extra de dos semanas, sino la carga que domina medio año. Por eso en esta ciudad el ICP cae en la tarde de invierno y no en agosto, cuando la media es de 19,8 °C. La ciudad nueva parte de otro punto. En Zabalgana, Salburua y Lakua las viviendas nacieron con más potencia porque llevan aerotermia o suelo radiante, pero se quedan justas cuando la resistencia de apoyo entra en la noche más fría.
Qué incluye el servicio
- Medida del consumo real de cada circuito en hora punta
- Cálculo de la punta simultánea, no suma de etiquetas
- Comprobación de derivación individual, general y cuadro
- Propuesta de reparto de cargas para no pagar potencia de más
- Potencia recomendada por escrito para pedir a la comercializadora
- Reparación previa de lo que no aguante la potencia nueva
Cuánto cuesta
Medir los consumos y decirte qué potencia pedir cuesta entre 80 € y 180 €. Si hay que adecuar cuadro o línea para que aguanten la potencia nueva, la horquilla va de 180 € a 420 €.
Son cifras orientativas para que sepas de qué hablamos. El precio real lo cerramos por escrito con la avería localizada y antes de reparar, y es el que pagas: sin extras que aparecen al final. Puedes ver más referencias en nuestra página de precios.
Llamar al 945 49 21 79Preguntas frecuentes sobre icp corto y potencia contratada en Vitoria
¿Qué tengo que pedir exactamente a la comercializadora?
Un cambio de potencia contratada, con la cifra concreta en kilovatios. La comercializadora se lo pasa a i-DE, que es quien ajusta el contador. Por eso conviene llegar con el número calculado y no con un «súbemela un poco»: cada escalón de más se paga todos los meses en el término fijo. Si tu tarifa permite potencias distintas por periodos, también te decimos si compensa contratar más en las horas en que coinciden las cargas y menos en el resto. Te lo dejamos por escrito para que lo pidas tal cual.
¿Puedo subir la potencia sin tocar la instalación?
A veces sí y a veces no, y se sabe midiendo. Si la derivación individual tiene sección de sobra, el general tiene el calibre adecuado y el cuadro está en buen estado, basta con pedir el cambio. Si la instalación es la original de los años setenta, subir la potencia sin más es empujar más corriente por un cable que no se dimensionó para ella. El cable no salta: se calienta. Por eso comprobamos antes qué aguanta y te decimos si puedes pedirlo tal cual o hay que reparar algo primero.
¿No sería más barato repartir las cargas que subir la potencia?
Muchas veces sí, y es lo primero que miramos. Programar el termo para que caliente de noche, escalonar acumuladores o emisores y no poner horno, lavadora y lavavajillas a la vez puede bajar mucho la punta de la tarde. Con las medidas se ve cuánto baja y si queda dentro de tu potencia. Si con eso basta, te ahorras el aumento de término fijo. Si la casa necesita de verdad más potencia para vivir con normalidad en invierno, te lo decimos igual: ir apagando aparatos todos los días no es una solución.
¿Necesitas icp corto y potencia contratada en Vitoria?
Llámanos: al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada y el precio te lo cerramos antes de reparar. Atendemos 24 horas, los 365 días del año.


