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Cuando la avería para el negocio · Álava 24h

Cuando la avería para el negocio: de un bar del Casco a una nave de Jundiz

Un bar sin luz un viernes, una cámara frigorífica parada, un comercio a oscuras a la hora de abrir o una nave de Jundiz con la línea caída. Cuando la avería para el negocio, llámanos: atendemos averías en trifásica, cuadros y alumbrado y dejamos la actividad funcionando.

  • Al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada
  • Precio cerrado antes de reparar
  • Garantía 12 meses por escrito
Sala de cuadros eléctricos de una nave industrial con celdas de maniobra
Cuando la avería para el negocio

Respuesta corta

En un negocio la avería no se mide solo en lo que cuesta repararla, sino en lo que se pierde mientras dura. Un turno parado en un taller. El género de una cámara que empieza a subir de temperatura. Un restaurante que tiene que cerrar la cocina con las mesas llenas. Por eso el orden de trabajo es distinto al de una vivienda: primero lo que sostiene la actividad, después lo demás. Atendemos hostelería, comercio, oficinas, talleres y naves. Cuadros generales y subcuadros que caen, líneas trifásicas con falta de fase, motores que no arrancan porque ha saltado el guardamotor, cámaras y equipos de frío sin corriente, cocinas industriales con la protección disparada, alumbrado general apagado y emergencias que no encienden. Y trabajamos fuera de horario cuando hace falta, para que la reparación no se coma otra jornada.

Cuándo necesitas este servicio

Casi toda actividad funciona con trifásica, y eso trae averías propias. En un suministro trifásico hay tres fases con 400 V entre ellas y 230 V entre cada una y el neutro. Cuando falta una fase, la avería desconcierta: parte del alumbrado funciona y parte no, algunos enchufes dan corriente y otros no, y los motores trifásicos zumban sin arrancar o se calientan. Un motor que sigue trabajando con dos fases se quema, y por eso está el guardamotor, que corta ante esa situación. La otra avería cara y silenciosa es el neutro. Si con los años se han ido colgando cargas de la misma fase, el desequilibrio hace circular corriente por el neutro y el neutro se calienta, sobre todo en sus bornes. Cuando cede, aparecen tensiones anormales en los circuitos monofásicos: equipos que se reinician, pantallas que se apagan o aparatos que se estropean a la vez. Ante cualquiera de estos síntomas, baja el general del subcuadro afectado y llama.

Señales de aviso

  • Parte del local funciona y parte no, o un motor zumba sin arrancar
  • La cámara frigorífica o la cocina se han quedado sin corriente
  • Al arrancar una máquina cae el cuadro o parpadea todo el alumbrado
  • Los equipos se reinician solos o se han estropeado varios a la vez

Cómo lo hacemos

Al llegar se pregunta qué es crítico: la cámara, la cocina, la línea de producción, el datáfono y la caja. Si la avería lo permite, lo primero es devolver corriente a eso, aislando lo que está dañado. Después se localiza la causa midiendo. Con polímetro se comprueban las tres fases y el neutro en la entrada del cuadro general y en cada subcuadro, para saber si falta una fase y desde dónde. Con pinza amperimétrica se mide el reparto de consumo entre fases y la corriente que circula por el neutro. Con medidor de aislamiento se busca la línea o el equipo con fuga. En motores se revisan guardamotor, contactor y consumo por fase. En los cuadros se buscan bornes calientes y se reaprietan, que en locales con mucha carga es media reparación. Se sustituyen protecciones, contactores, bornes y tramos dañados. Las luminarias de emergencia que no responden se prueban y se reparan, porque son lo que da luz en la evacuación. Al acabar se deja escrito qué ha fallado, qué se ha reparado y qué conviene corregir, con importe cerrado.

Urgencias en locales, oficinas y naves en Álava: lo que aquí es distinto

Vitoria tiene los dos extremos del oficio muy cerca uno del otro. Al oeste, Jundiz: 642 hectáreas de parque empresarial, una de las mayores áreas de este tipo de Europa. Ahí la urgencia es de nave: línea trifásica caída, compresor que no arranca, muelle de carga sin alumbrado o frío industrial parado, y un turno esperando. A eso se suman los talleres y almacenes más pequeños de Betoño y Gamarra. Al otro extremo está el Casco Viejo medieval, con bares y comercios pequeños en edificios antiguos, cuadros metidos donde se pudo y pocas líneas para mucha cocina. Ahí la avería típica es la protección que cae un sábado a mediodía. El frío de la ciudad también cuenta. Una nave sin calefactar en enero, con 5,3 °C de media, pone a pocos grados cuadros, bornes y motores, y la condensación de un invierno con 749 mm de lluvia trae disparos al abrir por la mañana. Y en los locales de planta baja de los barrios de los setenta, la calefacción eléctrica de apoyo se cuelga de líneas que no se pensaron para ella.

Qué incluye el servicio

  • Prioridad a cámaras, cocina, caja y equipos críticos
  • Comprobación de las tres fases y del neutro en cada cuadro
  • Medida del reparto de consumo entre fases con pinza
  • Revisión de guardamotores, contactores y bornes calientes
  • Reparación de luminarias de emergencia que no responden
  • Trabajo fuera de horario e informe escrito con importe cerrado

Cuánto cuesta

Localizar una avería en un local o una nave cuesta entre 80 € y 180 €, y reparar un cuadro va de 90 € a 240 €. De noche, fuera de horario o en festivo, el servicio arranca en 110 €.

Son cifras orientativas para que sepas de qué hablamos. El precio real lo cerramos por escrito con la avería localizada y antes de reparar, y es el que pagas: sin extras que aparecen al final. Puedes ver más referencias en nuestra página de precios.

Llamar al 945 49 21 79

Preguntas frecuentes sobre urgencias en locales, oficinas y naves en Vitoria

Tenemos la cámara frigorífica parada. ¿Qué hacemos mientras llegáis?

No abras la cámara, porque cada apertura se lleva el frío que queda, y apunta la temperatura que marca. Mira en el cuadro si ha caído la protección de la cámara y súbela una sola vez: si vuelve a caer, déjala abajo. Si no ha caído nada, puede faltar una fase o haber saltado un guardamotor dentro del equipo. Cuando llames, dinos qué marca el termómetro y si el resto del local tiene corriente: con eso priorizamos el aviso. Si la avería resulta ser del propio equipo de frío y no de la instalación, te lo decimos para que avises a su servicio técnico sin perder tiempo.

¿Podéis reparar sin cerrar el negocio?

En la mayoría de los casos, sí. Muchas averías se aíslan y la actividad sigue con el resto de líneas mientras se repara la que falla. Cuando hace falta cortar, se hace fuera de horario: antes de abrir, después de cerrar o en la parada de mediodía. En naves se organiza por zonas y se aprovechan cambios de turno. Lo que sí pedimos es saber qué no puede apagarse nunca, para dejarlo funcionando en cada momento del trabajo.

Salta el cuadro cada vez que arranca una máquina. ¿Es la máquina o la instalación?

Se sabe midiendo. Si lo que cae es el diferencial, lo habitual es una fuga en la máquina o en su línea, y el medidor de aislamiento lo aclara. Si lo que cae es un magnetotérmico, puede ser el pico de arranque del motor, una protección de curva inadecuada o una línea que ya va al límite. Si lo que parpadea es el alumbrado, suele haber caída de tensión o una fase cargada de más. Con la pinza se mide la corriente de arranque y el reparto entre fases, y con eso se decide si se repara la máquina, se ajusta la protección o se reparte mejor la carga.

¿Necesitas urgencias en locales, oficinas y naves en Vitoria?

Llámanos: al coger el aviso te damos una hora concreta de llegada y el precio te lo cerramos antes de reparar. Atendemos 24 horas, los 365 días del año.